16 abril, 2014

Buscando la inspiración...

    Siempre pasa, no se porque, pero pasa. Aun queriendo no puedo, busco una razón, un tema y encuentro mil. Ordeno palabras, analizo pensamientos y busco razones. Después, un teclado, una pantalla o un simple papel y lápiz y es hora de empezar. 
    Muchas veces con solo una palabra, mi mano baila sobre el papel con un trazo ágil y símbolos claros. Otras tantas, fluye a arreones, como si mis pensamientos, se escurrieran a través de mi mano. Y por ultimo tenemos los periodos oscuros, los de empezar y no acabar, los tiempos de papel arrugado y palabras vacías. Esos momentos, donde todo lo que te rodea te supera, te vence y tu propia inspiración decide huir y dejarte abandonado.
    Un café, un amigo,una palabra, una canción y explota la idea. Tomas un segundo piensas, otro instante mas para pensar y nada, solo pantallas en blanco y paginas vacías. Por mas que sujetes el lápiz con decisión, no se mueve, pasa el tiempo, y no escribes.
    Y un buen día sin querer, te das cuenta, que a veces, una idea no es suficiente.

29 agosto, 2013

¿Que pasará mañana?

    Y con un paso delante del otro, andando hacia el futuro me pregunto donde ir. Siempre queda tanto por hacer, y tanto que aprender, que parece que el tiempo se me escapa. Acomodado en el sillón es fácil soñar, lo difícil es vivir lo soñado. Yo quiero matar al dragón y rescatar a la princesa, yo quiero descubrir nuevos mundos y sentir que mis pasos se marcan en la arena. Pero aunque me repito que viviré cada día como si fuera el ultimo, siempre me asaltan las dudas, ¿lo hago o solo lo sueño? 

    Algunas veces me planteo cuantas oportunidades tenemos cada día, desde que amanece hasta que el día se pierde en las hojas del calendario. Supongo que cada instante es una nueva oportunidad, una nueva decisión que te lleva hasta la siguiente, que transforma tu realidad. Pero, ¿ serán correctas, apropiadas, elegidas o solamente tomas de forma rutinaria? 

    ¿Me gustaría tener un bola de cristal en la que otear el futuro?, complicada pregunta. Puede que si, todo seria mas fácil pero también mas aburrido, siempre sabría que pasara mañana y ya no habría dudas, ni sorpresas. Todo estaría en el plan, solo tendría que seguir la linea correcta. Aunque, si lo pienso bien, esto no me haría feliz. A mi, me encanta la duda, meditar las cosas y tomar decisiones sin saber muy bien que pasara. Yo adoro el misterio, eso me mantiene vivo. Así que no, rotundamente no, no quiero consultar el oráculo, no quiero saber que pasara mañana. Me conformo con soñar que mañana esta por llegar. 

    Supongo que el único lugar donde estarán todas estas respuestas sera al final del camino. Pues seguiré andando, dando pasos perdidos hasta que llegue el ultimo instante. Seguiré pintando el camino de sueños y seguiré creyendo que mañana sera mejor, pero no mejor que que hoy, si no mejor que siempre

06 mayo, 2013

Miedos.

   No me da miedo el tiempo
ni su velocidad,
no me da miedo el tic-tac,
que fluye entre mis dedos.
   Me aterra perder el tiempo
y no apurar cada momento,
me da miedo no vivirlo
y perderme en el vacio.
   No me da miedo madurar,
aunque me haga mayor,
no me da miedo cambiar,
siempre que sea a mejor.
   Me aterra perder a Peter Pan
y dejar de volar,
me da miedo que campanilla,
no vuelva nunca más.
   No me da miedo hablar,
ni volver a discutir,
no me da miedo coincidir,
aunque solo sea aquí.
   Me aterra no escuchar
lo que tengas que decir,
me da miedo la ignorancia
y la soberbia del que manda.
   No me da miedo estar solo,
con gente alrededor,
no me da miedo encontrarme,
y mucho menos perderme.
   Me aterra dejar de andar
y no llegar a conocerte,
me da miedo buscarte, 
y el riesgo a equivocarme.
   No me da miedo el pasado
ni los recuerdos del alma,
no me da miedo el futuro, 
ni los sueños que no alcanzo.
   Me aterra olvidar ahora
dejando para mañana,
me da miedo no estar
por no dejar de recordar.
   No me da miedo ser yo
ni dejarme llevar,
no me da miedo aprender,
aunque sea, en la barra de un bar.
   Me aterra no ser yo
y llegarme a traicionar,
me da miedo no soñar,
aunque no sea verdad.
   No me da miedo no tenerlo,
pero me aterra, dejar de tener miedo.


03 abril, 2013

Derecho...



Resulta, y sin saber muy bien porque, que el derecho al delirio empieza a ser, y parece que acabara siendo el único derecho que nadie nos pueda arrebatar. Habré escuchado a Galeano, no sé, cien veces. Y hoy, en los primeros golpes de reloj de este miércoles, desvelado de responsabilidad y atento a la lectura, he vuelto a pensar en el derecho al delirio.
Los ricos, son más ricos, los pobres, más pobres, los listos, más listos y los tontos, los de siempre. El poder nos roba y son presuntos inocentes, los débiles luchan por mendigar algún derecho y son presuntos culpables. A veces, alguna que otra vez, o quizás más de las que me gustaría creer, me siento en un teatro de títeres. Miro alrededor y veo una realidad, escucho lo que cuentan y es otra muy distinta. Ahora da todo igual, llegara el día que saldrá un diputado y le preguntaran, “dos más dos”, y tomándose su tiempo dirá, “pues cinco”. Y si replicas, te contestara algo como, “podría llegar a ser 4, pero ahora y debido a los azares del momento y al FMI es cinco”. Entonces atónito, nuestro protagonista dirá, “disculpe, es que no lo veo, a mi me sigue dando cuatro”. “Pues está usted equivocado ya le he dicho que es cinco, esto solo son números, no hay mas, pero en diferido, siempre será cinco. Además el interés general y…”. De nuevo, el humano preguntara, “¿Pero dos más dos cuanto es?”, a lo cual el diputado responderá, “ya he contestado a esa pregunta”. Esto, con una simple leída, parece algo bastante absurdo, ¿o quizás no tanto?
Muy bien, como cada día me cuenta una historia tan irreal como un cuento de dragones, pero mucho menos divertida, yo,  por cada fantasía que me hagan tragar, reivindicare mi derecho al delirio. Si cada día tengo que creer una sarta de mentiras, serán las que yo quiera. Así, que creo en Galeano, y creo en el delirio, ¿Utópico?, si. Pero no más que lo  que me cuentan nuestros políticos, y por lo menos mucho más reconfortante. Si tengo que elegir entre creerme,  que entre Bárcenas, ERES, dietas, Bankias, Merkel, privatizaciones, fotos, escuchas, Gurtel, Noos, confetis y fiestas de cumpleaños, nadie sabe nada, nadie dice nada y todos son inocentes, o las utopías de Galeano. Me quedo con mi derecho al delirio una y mil veces. Ya que tengo que vivir una mentira, elegiré la que más me guste, no la que quieren que me trague. Yo, reivindico mi derecho al delirio.

26 enero, 2013

Volví a naufragar.


“Anoche, volví a naufragar,
me sorprendió la tormenta
en los mares de tu alma.
Intente buscar refugio
al socaire de tu espalda,
pero olas de deseo
me hicieron zozobrar.
Al sur tu aliento cálido,
al norte, montañas de mar.
Marque rumbo seguro,
intentaba capear,
pero fue imposible escapar
de aquel temporal.
Y entre besos y caricias,
anoche, volví a naufragar.”

31 diciembre, 2012

Y aquí seguimos.


De nuevo, me sorprende la madrugada bajo la tenue luz, de la última luna del año que desaparece. Justo ahora, cuando el runrún del mar, se mezcla con la suave música que se escapa desde algún rincón de esta mesa, he pensado en 2012, el año en que se acabó el mundo, aunque aún seguimos aquí. El año en que se perdieron palabras, palabras como esperanza y futuro, el año que descubrimos que teníamos una prima que se llama riesgo y que el derecho a la educación, sanidad y vivienda era vivir por encima de nuestras posibilidades.

Este, también ha sido el año el año en que fui, y  volví. El año en que conserve viejos amigos, cultive nuevos y viví con extraños que terminaron siendo familia. El año que eche de menos por no estar y extrañé por haberme ido, el año del infarto que termino en un susto, y me enseño que la salud de la familia es el mejor regalo. El año de los hijos de mis amigos, los que llegaron y los que estan por llegar, y el año que la distancia me unió al camino.

2012, otro más a recordar, momentos buenos, los mejores. Ratos malos, algunos, pero quedaron en las cunetas del sendero. Al final, solo ha sido eso, uno año a recordar. Quizás con más trampas de las necesarias, o con más suerte de la que merezco, depende desde donde lo miremos. ¿Qué es lo peor de este año que huye del presente para instalarse en el pasado? Sin duda, la deshumanización social, solo paliada por la solidaria humana. Lo mejor, que lo he vivido y sigo aquí para recordarlo. ¿Propósito para el nuevo año?, vivirlo. Vivir cada instante, buenos o malos, solo vivirlos y seguir adelante. A los que se quedaron, hasta la vista, a los que están, gracias y a los que vendrán, bienvenidos. Compañeros, feliz año bueno, sí, bueno. ¿Por qué bueno?, ¿y por qué no?

20 diciembre, 2012

Mañana amanecerá.


Al abrigo de la madruga,

responsabilidad desvelada.

Noche, silencio,

y ese olor a vainilla.

Pienso, escucho,

y presto atención.

Oigo palabras, desgana,

esperanza muerta

y el ruido de un disparo.

Complicados tiempos

para bohemios y poetas,

cuando los mundos se matan,

y la esperanza no vuela.

Tan solo habrá que esperar, y

mañana amanecerá.

Mismo sol, otro día,

y quizás, solo quizás,

los pasos perdidos

traigan un mundo nuevo.