Caminos en la vida, de repente una mañana, quizás una tarde, tus pies se paran en un rincón de tu vida y
en ese preciso momento, giras. Cambias de
rumbo, aunque tu camino continua irreductible hasta el final, el mismo final,
el de todos. No deja de sorprenderme como las cosas varían en
ese instante, cuando tus pies se paran.
Habría podido vivir mil vidas y tomar mil caminos hacia el destino, pero
solamente elegí los míos. Los que yo quise o me marcaron, los que me han traído
hasta aquí. Aciertos, errores y sueños han marcado mi vida, y supongo que la de
todos. Los giros de un instante, nos
convierten en humanos.
Nuestra
historia la escriben esos instantes en que nuestros pies se paran. Si pudieras dar marcha atrás,
no solo cambiaria ese momento, sino todos los sucesivos. Si yo pudiera empezar
de nuevo, ¿qué cambiaria?, nada. Quiero
este camino, el que yo elegí. Y el
tiempo para cambiar, me lo darán esos pequeños momentos en que mis pies se
pararan.
Nuestra historia en realidad se escribe en el instante en que nuestros pies empiezan un nuevo camino...
ResponderEliminar