11 julio, 2014

Humanidad

Después de una mañana de prisas y carreras, de camino al trabajo oyendo la radio, hablaban de Irak, Gaza, la bolsa, decretazos y fútbol. Bueno, pues tras unos veinte minutos de trayecto me asalto una duda. ¿Cuál es la definición exacta de humanidad? Pues me puse a buscar, a ver si así conseguía poner algo de luz en la oscuridad moral, que me dejan ciertas noticias.  La RAE, dice:
Humanidad. (Del lat. humanĭtas, -ātis.)
1. f. naturaleza humana.
2. f. Género humano.
3. f. Conjunto de personas.
4. f. Fragilidad o flaqueza propia del ser humano.
5. f. Sensibilidad, compasión de las desgracias de nuestros semejantes.
6. f. Benignidad, mansedumbre, afabilidad.
7. f. Cuerpo de una persona.

Pues ya tengo la definición, y sigo a oscuras. Las tres primeras explicaciones, bien, son muy claras y las comparto, no creo que den lugar a muchas dudas. Con la número siete, pues tampoco, es un hecho empírico y tampoco cabe mayor discusión.  
Hablemos ahora de los apóstrofos cuatro, cinco y seis. Bajo mi opinión, creo que están equivocados, y que no entran en el mundo actual ni con calzador. Probablemente no siempre ha sido así, o igual si. Bueno, con un repaso leve a la historia de la humanidad, pues como que no, no encajan mucho con las acciones de los hombres a lo largo de su historia.
Ahora un repaso rápido a la actualidad para demostrar el error de la academia en estas tres definiciones. Voy a empezar de dentro a fuera. ¿Dónde vivo? en un lugar que tiene el segundo mayor índice de pobreza infantil de su entorno, respuesta del poder, no vamos a abrir comedores para niños, porque les crearemos un trauma, mejor que mueran de hambre que esto si que es súper sano. Siguiente etapa, más del 50% de paro juvenil. Pues bien, en vez de hablar de exilios de jóvenes, hablamos de movilidad juvenil. Movilidad es cuando te vas porque quieres, si te obligan a irte es exilio, económico, pero exilio. Edad adulta, el empobrecimiento de las clases obreras es directamente proporcional al enriquecimiento de la minoría de la sociedad. Si tienes la suerte de tener trabajo, ahora es una suerte no un derecho, tienes un salario tan reducido, que llegar a fin de mes no es difícil, lo difícil es llegar a la mitad del mes. Con lo cual desarrollarte como humano adulto, se vuelve muy complicado, con tintes de imposible. Esto, claro está, siempre que el banco no te desahucie de tu propia casa, de la cual te echan, pero tú la sigues pagando. Esto lo hacen los mismos bancos que nuestros impuestos les salvaron el culo. Y por último, la vejez. Ya llegar es un milagro, pues bien ahora hay que trabajar hasta los sesenta y siete años, por el momento, esto la clase trabajadora, a los diputados les vale con siete años. Por si esto no fuera poco, además hay que repagar, habiendo pagado impuesto toda la vida, tendrás copago, céntimo sanitario y un euro por receta. Todo esto y lo que se me olvida, con tu pensión prácticamente congelada, la cual no es un regalo, has pagado por ella con tus impuestos. Sufrirá subidas, pero estas no serán perceptibles ni mirándolas con microscopio. Pues bien, así esta la situación, que según se comenta por ahí, va estupendamente, no se donde será eso de estupendamente, pero yo no lo veo.
Ahora una mira internacional. Si nos olvidamos de las discriminaciones por razón de sexo, por identidad sexual, por identidad religiosa, por raza o simplemente por lugar de nacimiento, igual ya es mucho olvidar, pero bueno. Podríamos hablar del centro de África, Egipto, Siria, Ucrania, Gaza, Irak, Somalia, y un largo etcétera, de miles de miradas para otro lado, o de falta de interés por parte de la comunidad internacional.
Pues al final, sigo con la misma duda que empecé, ¿Qué es Humanidad? Desde luego la definición de la RAE, necesita una revisión, por decirlo bonito. Pues te lo pregunto a ti, que te acabas de comer este ladrillo: ¿Qué es humanidad?

30 junio, 2014

Una de ellas

Tú podrías haber sido,
tú, una de ellas.
De las que estuvieron,
y siempre se marchaban,
o de las que nunca pararon,
por mas que lo soñaba.
Tú, podrías haber sido,
de las que esperaban que volviera
y escape corriendo.
De las que de noche entraban,
y por la mañana se fueron.
De las que intento olvidar,
o de las que ya no me acuerdo.
Tú, podrías haber sido
una de ellas.


12 junio, 2014

Sobre la doble vara de medir, y los profetas del mal.


Pues al final y tras mucho meditar, leer, frotarme los ojos, asombrarme e incluso, en algunas ocasiones, reírme por no llorar, he llegado hasta aquí. Me explico, profetas del mal: hay un grupo, amplio, más amplio de lo que yo mismo pudiera suponer, que se empeña en ver el mal en todo lo nuevo. Cualquier soplo de aire fresco, parece más bien, un soplo de azufre, o el presagio del apocalipsis. Supongo que esto mismo sitio Galileo, cuando insinuó que la tierra era redonda. Salvando las distancias, claro está, ahora no te queman literalmente, solo en sentido figurado. ¿Los cambios son buenos? Para mí no solo buenos, si no necesarios. Un cambio, acarrea un riesgo, puede que funcionen o no, pero eso solo lo dirá el tiempo. Pero profetizar el fracaso, a mí cuanto menos, me parece triste como sociedad. Asumo, entiendo y comparto que todo, en democracia es susceptible de crítica. Yo mismo, si mañana entrara en la vida pública, se podría encontrar de todo sobre mi, y quizás, mas cosas malas que buenas. De mil frases que pronuncio, si se recorta adecuadamente, seguramente, yo mate a la madre de Bambi. Dice D. Pedro Guerra, “…todos tenemos algo escondido, y yo, como todos tengo lo mío…”.

Y aquí entra la doble vara de medir: me resulta asombroso, que alguien que nos miente, a diario y a la cara.  Podría decir, pero eso es muy subjetivo. De acuerdo, recurramos a la manida frase “de la legalidad vigente”. Nos mienten, y los jueces lo demuestran, hicieron promesas de cambio, y no las cumplen. Párrafo anterior, si un cambio funciona el tiempo lo demuestra. Y aun así, todos pensamos que es lo normal. En cambio, aun sin llegar, y sin haber estado o sin haberlo intentado si quiera, otros ya son culpables. Y los que están, aun habiendo fracasado, con hechos demostrados, son presuntos inocentes. Y en medio, nosotros, los títeres del teatro. Da igual, lo que opinemos o digamos, el poder esta donde esta, y no piensa en cambiar de manos. Pero, por el momento y cada vez con menos ilusión, sigo comprando esperanza, compro esperanza para invertir en utopías.

¿Y el futuro? Ese nos irá dando y quitando razones. Cuánta razón tenía usted Sr. Machado “…una de las dos Españas ha de helarte el corazón.”.

16 abril, 2014

Buscando la inspiración...

    Siempre pasa, no se porque, pero pasa. Aun queriendo no puedo, busco una razón, un tema y encuentro mil. Ordeno palabras, analizo pensamientos y busco razones. Después, un teclado, una pantalla o un simple papel y lápiz y es hora de empezar. 
    Muchas veces con solo una palabra, mi mano baila sobre el papel con un trazo ágil y símbolos claros. Otras tantas, fluye a arreones, como si mis pensamientos, se escurrieran a través de mi mano. Y por ultimo tenemos los periodos oscuros, los de empezar y no acabar, los tiempos de papel arrugado y palabras vacías. Esos momentos, donde todo lo que te rodea te supera, te vence y tu propia inspiración decide huir y dejarte abandonado.
    Un café, un amigo,una palabra, una canción y explota la idea. Tomas un segundo piensas, otro instante mas para pensar y nada, solo pantallas en blanco y paginas vacías. Por mas que sujetes el lápiz con decisión, no se mueve, pasa el tiempo, y no escribes.
    Y un buen día sin querer, te das cuenta, que a veces, una idea no es suficiente.

29 agosto, 2013

¿Que pasará mañana?

    Y con un paso delante del otro, andando hacia el futuro me pregunto donde ir. Siempre queda tanto por hacer, y tanto que aprender, que parece que el tiempo se me escapa. Acomodado en el sillón es fácil soñar, lo difícil es vivir lo soñado. Yo quiero matar al dragón y rescatar a la princesa, yo quiero descubrir nuevos mundos y sentir que mis pasos se marcan en la arena. Pero aunque me repito que viviré cada día como si fuera el ultimo, siempre me asaltan las dudas, ¿lo hago o solo lo sueño? 

    Algunas veces me planteo cuantas oportunidades tenemos cada día, desde que amanece hasta que el día se pierde en las hojas del calendario. Supongo que cada instante es una nueva oportunidad, una nueva decisión que te lleva hasta la siguiente, que transforma tu realidad. Pero, ¿ serán correctas, apropiadas, elegidas o solamente tomas de forma rutinaria? 

    ¿Me gustaría tener un bola de cristal en la que otear el futuro?, complicada pregunta. Puede que si, todo seria mas fácil pero también mas aburrido, siempre sabría que pasara mañana y ya no habría dudas, ni sorpresas. Todo estaría en el plan, solo tendría que seguir la linea correcta. Aunque, si lo pienso bien, esto no me haría feliz. A mi, me encanta la duda, meditar las cosas y tomar decisiones sin saber muy bien que pasara. Yo adoro el misterio, eso me mantiene vivo. Así que no, rotundamente no, no quiero consultar el oráculo, no quiero saber que pasara mañana. Me conformo con soñar que mañana esta por llegar. 

    Supongo que el único lugar donde estarán todas estas respuestas sera al final del camino. Pues seguiré andando, dando pasos perdidos hasta que llegue el ultimo instante. Seguiré pintando el camino de sueños y seguiré creyendo que mañana sera mejor, pero no mejor que que hoy, si no mejor que siempre

06 mayo, 2013

Miedos.

   No me da miedo el tiempo
ni su velocidad,
no me da miedo el tic-tac,
que fluye entre mis dedos.
   Me aterra perder el tiempo
y no apurar cada momento,
me da miedo no vivirlo
y perderme en el vacio.
   No me da miedo madurar,
aunque me haga mayor,
no me da miedo cambiar,
siempre que sea a mejor.
   Me aterra perder a Peter Pan
y dejar de volar,
me da miedo que campanilla,
no vuelva nunca más.
   No me da miedo hablar,
ni volver a discutir,
no me da miedo coincidir,
aunque solo sea aquí.
   Me aterra no escuchar
lo que tengas que decir,
me da miedo la ignorancia
y la soberbia del que manda.
   No me da miedo estar solo,
con gente alrededor,
no me da miedo encontrarme,
y mucho menos perderme.
   Me aterra dejar de andar
y no llegar a conocerte,
me da miedo buscarte, 
y el riesgo a equivocarme.
   No me da miedo el pasado
ni los recuerdos del alma,
no me da miedo el futuro, 
ni los sueños que no alcanzo.
   Me aterra olvidar ahora
dejando para mañana,
me da miedo no estar
por no dejar de recordar.
   No me da miedo ser yo
ni dejarme llevar,
no me da miedo aprender,
aunque sea, en la barra de un bar.
   Me aterra no ser yo
y llegarme a traicionar,
me da miedo no soñar,
aunque no sea verdad.
   No me da miedo no tenerlo,
pero me aterra, dejar de tener miedo.


03 abril, 2013

Derecho...



Resulta, y sin saber muy bien porque, que el derecho al delirio empieza a ser, y parece que acabara siendo el único derecho que nadie nos pueda arrebatar. Habré escuchado a Galeano, no sé, cien veces. Y hoy, en los primeros golpes de reloj de este miércoles, desvelado de responsabilidad y atento a la lectura, he vuelto a pensar en el derecho al delirio.
Los ricos, son más ricos, los pobres, más pobres, los listos, más listos y los tontos, los de siempre. El poder nos roba y son presuntos inocentes, los débiles luchan por mendigar algún derecho y son presuntos culpables. A veces, alguna que otra vez, o quizás más de las que me gustaría creer, me siento en un teatro de títeres. Miro alrededor y veo una realidad, escucho lo que cuentan y es otra muy distinta. Ahora da todo igual, llegara el día que saldrá un diputado y le preguntaran, “dos más dos”, y tomándose su tiempo dirá, “pues cinco”. Y si replicas, te contestara algo como, “podría llegar a ser 4, pero ahora y debido a los azares del momento y al FMI es cinco”. Entonces atónito, nuestro protagonista dirá, “disculpe, es que no lo veo, a mi me sigue dando cuatro”. “Pues está usted equivocado ya le he dicho que es cinco, esto solo son números, no hay mas, pero en diferido, siempre será cinco. Además el interés general y…”. De nuevo, el humano preguntara, “¿Pero dos más dos cuanto es?”, a lo cual el diputado responderá, “ya he contestado a esa pregunta”. Esto, con una simple leída, parece algo bastante absurdo, ¿o quizás no tanto?
Muy bien, como cada día me cuenta una historia tan irreal como un cuento de dragones, pero mucho menos divertida, yo,  por cada fantasía que me hagan tragar, reivindicare mi derecho al delirio. Si cada día tengo que creer una sarta de mentiras, serán las que yo quiera. Así, que creo en Galeano, y creo en el delirio, ¿Utópico?, si. Pero no más que lo  que me cuentan nuestros políticos, y por lo menos mucho más reconfortante. Si tengo que elegir entre creerme,  que entre Bárcenas, ERES, dietas, Bankias, Merkel, privatizaciones, fotos, escuchas, Gurtel, Noos, confetis y fiestas de cumpleaños, nadie sabe nada, nadie dice nada y todos son inocentes, o las utopías de Galeano. Me quedo con mi derecho al delirio una y mil veces. Ya que tengo que vivir una mentira, elegiré la que más me guste, no la que quieren que me trague. Yo, reivindico mi derecho al delirio.