Hacia tiempo que no volaba, pero no volar, sino volar en el sentido mas amplio de la palabra, ir mas allá, huir al fin y al cabo. Demasiado tiempo sin escribir, sin leer (entre líneas) y demasiado tiempo sin ver, sin verme yo. Dejándome llevar por rutinas y comodidades, abdicando ante el líder de la manada. ¿Y yo, qué es lo que soy? ¿Una pieza del ajedrez o una parte del puzzle?
Y hace justo un minuto, antes de estas palabras sueltas. Mientras el sol tiñe de naranja el horizonte y Cortázar me cuenta la historia de la Maga, en una de las paginas descubrí el siguiente pensamiento-“La vida, como un comentario de otra cosa que no alcanzamos, y que esta ahí al alcance del salto que no damos.”-. Y así empecé a escribir esto, por un pensamiento ajeno que revolvió los míos propios. ¿Será verdad que no llegamos o que ni siquiera lo intentamos?
(Julio de 2011)
Yo creo que para intentarlo hay que proponérselo, Sr. Noerayo, y que al final es lo más bonito de la vida: que eres libre para tomar tus propias decisiones, al menos las pequeñas, las más importantes, ésas que nos hacen disfrutar de las cosas... claro que no es fácil, no puede venirnos todo hecho, influyen un montón de cosas a la vez, pero que tienes que decidir cuándo dar los saltos; no tienes que cruzar abismos, sino valorar hasta dónde te sientes capaz en cada momento y lanzarte al vacío... ¿alcanzaremos la vida? No lo sé, Sr. Noerayo, pero la actitud es atreverse a saltar, con cuidado o a lo loco, cada uno verá, pero no quedarse ahí... quién sabe, quizá nos broten alas... Me gustó mucho su reflexión y me llevó hasta la mía... Hasta otra, Sr.Noerayo.
ResponderEliminarPájaro Blanco