Después de la tormenta
siempre llega la calma.
Naufragar en una isla
y crear un paraíso.
Pasa el tiempo
y paraíso torna a infierno,
no importa que construyas
casas o palacios,
al final hay que escapar,
o dejarte abandonar.
No hay paraísos eternos,
ni sueños infinitos,
solo hay vidas que se cruzan,
naufragan, islas paraíso
y rescates al mundo real.
Habrá que seguir navegando
para volver a naufragar,
alejarnos de la realidad
hasta volver a despertar.