19 octubre, 2012

Tras la segunda estrella...

 
Hace unos días alguien me hacia un regalo, algo sencillo, pero lleno de significado. Siempre lo he sabido, desde aquellas épocas de niñez, cuando cada navidad la caja tonta, reponía una y otra vez, Peter Pan. Y entre indios, piratas, niños perdidos y el cocodrilo, estaba mi regalo. Una frase, solo una sucesión de palabras, pero con un mensaje que va más allá. “Detrás de la segunda estrella, gira a la derecha, y todo recto hasta el amanecer”.

Habré oído esta frase unas decenas de veces, pero esta vez, cuando la leí, algo cambio. Sera que me hago mayor, o simplemente, que nunca lo había meditado hasta ahora. Así que pensé en un cielo de estrellas, alguno que recordara muy bien, y ese no puede ser otro, que el cielo de La Palma una noche de luna nueva. E intente buscar la segunda estrella, pero mire en la dirección que mire, hay millones. ¿Quizás es la que mas brille al oeste?, ¿Quizás la que está detrás de la estrella polar, al norte?, ¿a lo mejor es la segunda estrella del cinturón de Orión?, es imposible, son demasiadas. Las indicaciones están incompletas, fue mi primera impresión. Al final ir a un lugar, donde los niños, son niños, hay indios,  piratas, polvo de hadas, batallas donde siempre pierden los malos, y donde con imaginación se consigue todo lo que necesitas, debe ser complicado.

Nunca Jamás, tras la segunda estrella, a la derecha y todo recto hasta el amanecer. Aun no lo he encontrado, pero creo que voy por buen camino. La segunda estrella a la derecha, ¿cuál?, pues la que más te guste, la que quieras, cualquiera puede ser tu estrella. Cuando la encuentres, dale un giro a tu vida, y a partir de ahí, todo recto hasta el amanecer, siempre hacia un nuevo día. Hacia otra oportunidad de llegar a tu “Nunca Jamás”.